Poco vale un gran diseño o una excelente planeación, si no hay contenidos que ofrezcan valor a sus visitantes.
1. La redacción debe ser clara, sencilla y con un lenguaje adecuado para el público objetivo. Si, por ejemplo, tu ofreces cursos de vacaciones para adolescentes, no utilices un lenguaje demasiado serio, ni tampoco infantil.
2. Cuida al máximo la calidad de los textos, tanto en la corrección gramatical y ortográfica como en el desarrollo mismo de los temas.
3. Evita los párrafos muy largos, y si es posible, sepáralos con una línea en blanco, para facilitar la lectura.
4. Evita los textos demasiado extensos y que requieran navegar demasiado hacia abajo. En ese caso, dale la posibilidad de descargarlos (en formatos como Word y PDF) o divídelos por capítulos.
5. Actualiza permanentemente. No pretendas iniciar tu sitio con un mar de contenidos, pues esto no es realmente necesario; en cambio, sí es importante que día tras día, o como mínimo semana tras semana, añadas unas gotas de nuevos textos o imágenes. Esto hará que los visitantes quieran regresar para ver qué hay de nuevo.
6. El contenido del sitio debe ser siempre actual. Esto demuestra tu interés hacia los visitantes de la página. Entre un sitio con pocos contenidos pero actuales, y uno con muchos, pero desactualizados, prefiere el primero.
7. Siempre trata a tus visitantes con respeto, utilizando las pautas de la ‘netiqueta’. Incluso si tu sitio es personal y eres un adolescente rebelde.
8. Utiliza material gráfico original o de uso libre. Cuídate de tomar contenidos con derechos reservados (lo mismo aplica para los textos).
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Felicidades por el post, he aprendido mucho de él. Gracias y un saludo.